R. LAHOZ
La última vez que le vi vestía de riguroso luto, señor Zalba.
Efectivamente. Fue en la Junta General de Accionistas de nuestro Real Zaragoza, ¿no?

Yo diría que sí.
Estaba muy triste y, como allí dije, estábamos asistiendo a la defunción del pequeño accionista del club.

Ruiz Galve dijo cosas peores. Habló de estafas y demás.
Y lo que es peor, creo que nadie se lo ha rebatido. Se están cargando el Real Zaragoza.

Está afirmando hechos que incluso pueden constituir delito.
Hablo con datos en la mano, no afirmo nada de forma gratuita. He sido presidente del Real Zaragoza en dos ocasiones distintas. Conozco el paño.

Pinta usted un panorama más bien gris.
Gris, no: negro. El club corre serio riesgo de desaparición.

Y eso que teníamos un entrenador, Víctor Fernández, que decían que iba para seleccionador nacional, y un presidente, Eduardo Bandrés, que iba a para ministro de Economía.
Y estamos en Segunda y arruinados... Víctor es un buen chico, un muchacho listo. El año pasado le salieron muy mal las cosas, y, probablemente, se equivocó en más de una decisión determinante. En cuanto a Bandrés, ¿para qué quiere ser ministro si gana mucho más que un ministro? Desde luego, no tiene ni idea de fútbol. Ahí está su gestión.

Palabras gruesas.
Es la pura verdad. Es irrebatible. Ahí están los datos. Me sabe malo, pues lo considero buena persona; pero lo ha hecho francamente mal.

Igual le entra el gustirrinín y quiere ser presidente del Zaragoza por tercera vez.
Para nada. He hipotecado muchísimas cosas en mi vida por el fútbol. Le he restado mucho tiempo a mi familia. Hace cinco años me detectaron un cáncer. Ahora quiero disfrutar de la vida que me resta. Quiero estar con mi gente. También me encanta cuidar a mis caballos: a Espléndida, que me la regaló el recientemente fallecido José Luis Martín Berrocal, a Gala y a Jackson. A Jackson le llamó así por Michael. Igual que el cantante: nació negro y después se volvió blanco.

¿Usted ha cambiado alguna vez de color o de chaqueta?
Creo que no.

También es un gran aficionado a los toros.
He sido empresario taurino y ganadero. También he toreado. El 'ABC' de Sevilla me sacó en portada toreando en la previa de un partido en Sevilla. Recuerdo otra ocasión con Alfonso Zapater.

Un monstruo, Alfonso Zapater.
Viví muy buenos momentos con él.

¿En qué terreno encuentra más sombras, en los toros o en el fútbol?
Hasta hace poco tiempo, hubiera dicho en los toros. Ahora, el fútbol se encuentra muy cerca. La última asamblea del Madrid es un claro ejemplo. En Zaragoza eso no puede darse, pues es una sociedad anónima. Aquí, el amo hace lo que le viene en gana.

El ladrillo acabará reconstruyendo el club.
El ladrillo está por los suelos. La solución no puede encontrarse en ese camino. Me temo que acabaremos pagando todos los aragoneses.

Heraldo de Aragón